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¿Por dónde empezar?

Esa es una pregunta intimidante «¿Por dónde empezar?» nuestra curiosidad es una criatura muy extraña porque si bien queremos saberlo todo llega el miedo y nos frena un poco, no es con mala intención generalmente nos está protegiendo ante lo desconocido.

Recuerdo todavía el día en que por mi mente pasó el salir a viajar, todos lo hacen, no puede ser tan difícil y aún con ese pensamiento no tenía ni idea de todo el proceso de viajar sobretodo en el aspecto logístico y económico que si bien un viaje puede ser espontáneo tampoco se trata de no saber que haces.

Varios de mis amigos se dieron el lujo de tomarse un año sabático para poder conocer nuevos lugares, yo no tenía la solvencia económica para hacerlo así que me limitaba a ver como les iba a través de sus redes sociales, me alegraba por ellos pero al mismo tiempo una parte de mi les tenía envidia.

Mientras yo trabajaba, ellos disfrutaban de los sonidos de la playa, de la comida local y los miles de paisajes que ellos fotografiaban. Un día me cansé de ver, tomé la decisión de que iba a viajar antes de que se terminara el año.

Fue muy abrumador hacer esa decisión porque comencé a buscar consejos, lugares, vuelos, camiones tenía demasiada información y mucho miedo aunque no se lo decía a nadie.

Mi primer destino fue un pueblo mágico, fui sola, con mis propios recursos y con mi maleta al hombro, planee lo más que pude pero era de esperarse que los improvisos estarían ahí pero creo que lo logré bastante bien además de que me dieron distintas anécdotas graciosas para contar al llegar a casa.

Me encantaron los días en ese lugar pero lo que más amaba fueron las noches, me entraba una nostalgia muy rara, unas ganas de querer regresar a casa o mantenerme alejada de mi hogar solo para regresar con más ganas.

Ese viaje me cambió la vida, adquirí confianza en mi misma y en lugar de quedarme todo el día quejándome de los viajes de mis amigos comencé a hacer los propios. Con el tiempo me fui haciendo de compañeros que les gustaban las mismas aventuras que a mí.

En una de esas noches enfrente del mar fue cuando decidimos hacer este blog que esperemos pueda reflejar lo mucho que el viajar ha aportado a nuestra vida.