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La odisea al cambiarse de casa

Si, así es. Cambiarse de casa puede ser toda una odisea y puede ser tan buena como mala experiencia, por lo tanto hay que trabajar de antemano para que las cosas vayan mejor de lo planeado.

En nuestro caso cuando nos mudamos a los departamentos Presa Madín, las cosas fueron como de ensueño porque logramos ajustar montos, lugar y el propio cambio.

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No fue un proceso ni sencillo ni corto, pero valió la pena el trayecto que recorrimos hasta llegar con nuestras cosas a nuestro nuevo hogar.

Tuvimos que pasar por una serie de trámites y acomodos financieros para comenzar a realizar los correspondientes pagos y no dejar que nos abrumara la llegada de un nuevo mes.

Este solo hecho de por sí ya resulta ser estresante si se arma muy bien una estrategia económica, aún cuando sepas que cuantas con los recursos.

Es importante que todo se encuentre en orden y en acuerdo y también vale la pena hacer dos pausas en el proceso, por ejemplo:

1) Espera antes de decorar, comprar muebles y hacer renovaciones

Primero es importante saber qué funciona en tu nuevo hogar y para ello se requiere vivir en él por un tiempo.

Utiliza este nuevo espacio tal como está y comenzarás a ver lo que falta.

Tal vez descubra que no te gusta la distribución de la cocina y prefieras gastar en la remodelación o una renovación de la misma.

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O quizás te enamoras de un nuevo juego de ropa de cama y decides pintar las paredes de tu habitación alrededor de su esquema de color.

Todo encajará en su lugar con el tiempo, y no hay un error de decoración peor que comprarlo todo de una vez y terminar con una casa que no parezca muy adecuada.

Decorar una hermosa habitación requiere de paciencia y toma tiempo. Espera antes de decorar.

2) Aparta un poco dinero en tu base mensual para reparaciones y renovaciones

Es importante que realices toda una serie de trámites y acomodos financieros para comenzar a realizar los correspondientes pagos y no dejar que te abrume la llegada de un nuevo mes.

Este solo hecho de por sí ya resulta ser estresante si no has armado muy bien tu estrategia económica, aún cuando sepas que cuantas con los recursos.

Es importante que todo se encuentre en orden y en acuerdo.

Los presupuestos son ajustados y los costos de vida son altos, pero cuando asumes la responsabilidad de ser propietario de una casa, realmente necesitas ahorrar para un día lluvioso.

Puede ser difícil tratar de ahorrar si vives de un cheque a cheque de pago, pero algo de dinero reservado es mejor que nada.

A veces, ser propietario de una casa significa decir adiós a esos juguetes caros, cenas y películas.

Si tus pensamientos persisten en comprar una casa nueva, entonces comienza a ahorrar de inmediato, incluso si eso significa renunciar a algunos hábitos de vida lujosos por un tiempo.

Piensa en aplicar este siguiente consejo: ahorra 6 meses de gastos de subsistencia importantes. Intenta hacer de este tu objetivo, valdrá la pena al final cuando seas el propietario de la casa de tus sueños.

Reserva dinero mensualmente para reparaciones en el hogar.

La propiedad de la casa no es para los débiles de corazón. Implica mucho estrés y preocupación por el dinero.

Cuanto mejor preparado estés financieramente, mejor estarás cuando trates de ser dueño de tu propia casa.

Busca el consejo de un agente inmobiliario con conocimientos y armarte con la mayor cantidad de información posible antes de realizar la compra de la casa.

Todo el trabajo duro valdrá la pena cuando cruces el umbral de tu nuevo hogar. ¿Estás en el proceso de comprar una casa?

Entonces haz toda la tarea de investigación para reducir tu margen de estrés.

YouTube || Reserva Escondida || Martha Debayle

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